Hay besos que atraviesan los labios, otros que se quedan sólo en la superficie. Los besos al pasado, con todo y su locura, hacen huracanes y tornados en el cuerpo.
No sólo vibras, te revuelcan entera.

Un beso al pasado revive y regresa con toda la fuerza de un futuro que nadie sabe ni cómo ni cuándo ni dónde. Son los besos de ayer los que quedaron a medias y nos dejaron con ganas de más, los que hacen su aparición monumental.

Llegan, se plantan y dudas sobre lo que tanto tiempo has asumido como la única verdad. Y la verdad es que siempre has querido volver.

Ya no es la persona quien te mueve, es la sensación de un momento cruel y desgraciado que no se apiada de lo que sentirás mañana, porque lo más probable es que desaparezca de nuevo y para siempre.

Los besos al pasado no se cuestionan, no te dan tiempo de plantearte respuestas a nada que tenga que ver con el origen ni la causa, sólo quedan los porqués que aparecen después, cuando ya no hay nadie que te ayude a revivir.

Sientes su aliento, las dulces palabras en el oído y las manos en tu cintura como esperando que de una vez por todas te rindas y cedas al deseo de volver a abrir el corazón.

poemasdesamor

Podrías quedarte ahí, contemplando el contorno de esa boca, incluso seguirle el juego y seducirla una y otra vez. De pronto quizá te aleje y se vaya como antes.

Ya estás ahí, ya la probaste, ya no lo resistes más. Es una bienvenida, una trampa en tu presente que te gusta y agradeces. No importa cuánto lo odies ni cuánto te haya lastimado, el beso del pasado es el único que sabe por qué no ha funcionado con nadie más.

Puedes alegar que no significa nada, que lo que tienes ahora es mucho mejor y que has aprendido lo necesario, pero una vez que te le acercas puedes escuchar cómo se burla de ti y de tu intento de mantenerte indiferente.

Hay historias que no se pueden evitar cuando vuelven a ponerse frente a ti, no puedes darles la vuelta y simplemente caminar hacia el otro lado. Es una resistencia invisible que te inmoviliza, cuando te das cuenta ya están fundidos en la humedad.

Cuando el pasado se manifiesta con un beso te muerde, te succiona, te envenena y al final te suelta, te ve a los ojos queriendo que pronuncies algo, pero la verdad es que jamás podrás decir nada. Lo único que se te ocurre es volverlo a besar.

Hay bocas y brazos que nunca se despegan de nuestro ser, a pesar del tiempo, a pesar del espacio; no sabes cómo o dónde se perdió, pero ese Listado de errores, la página que buscas no está disponible, es lo único que encuentras una y otra vez, a pesar de no querer.

**
Las fotografías que acompañan el texto pertenecen al artista italiano Alessio Albi

The post Volverlo a besar appeared first on Cultura Colectiva.
Fuente: Cultura Colectiva