La literatura rusa es una de las más importantes del mundo, para algunos, inclusive la más. Son varios los grandes autores que Rusia le ha dado al mundo. Entre ellos se encuentran León Tolstoi, Fiodor Dostoyevski, Máximo Gorki, Vladimir Nabokov, Iván Turgueniev, Anton Chéjov, Alexander Pushkin, entre muchos otros. Sus obras, por lo general, muestran una fuerte inclinación a la filosofía y un estilo melancólico. Teniendo una importante tradición literaria es fácil descuidar a algunos autores, pues cuando se cuenta con algunos de los más famosos y populares en mente, puede ocurrir.

Nikolái Gogól no es precisamente un autor olvidado, al contrario, podría decirse, incluso, que ha recobrado fama en los últimos años. Pero posiblemente se le lee menos que a los mencionados anteriormente. ¿Por qué? Quizás por ser el más fantasioso de ellos y el más complicado de leer. Si bien ninguno de los escritores mencionados anteriormente puede ser descrito como sencillo, la obra de Gogól es aún más complicada no sólo porque lo absurdo y lo grotesco están presentes a lo largo de su obra.

Nikolái Gogól

Gogól nació en 1809 en Poltava (actualmente Ucrania, en ese entonces parte del Imperio ruso), desde pequeño comenzó su afición al arte ya que su papá escribía poesía y gustaba de escribir dramas. Gogól estudió en una escuela de arte donde comenzó su afición a las letras. Pese a que no era un estudiante muy popular, debido a su carácter un tanto sombrío y serio, llegó a hacer amistades que lo acompañarían por el resto de su vida. En 1831 conoció y formó una amistad con el poeta ruso por excelencia: Alexander Pushkin, quien se convirtió en una especie de mentor para Nikolái. Fue en ese mismo año cuando publicó el primer volumen de su célebre antología de cuentos, Veladas en un caserío en Didanka, que se convirtió en un éxito inmediato y un año después publicó el segundo volumen.

Para muchos contemporáneos era el autor más crítico y genial de su tiempo, se le reconocía su capacidad y habilidad para describir de manera perfecta las diferencias entre los rusos y los ucranianos. Trabajó hasta de maestro de Historia medieval, aunque no contaba con la actitud necesaria para dar la clase. Fue de 1831 hasta 1842 cuando publicó su obra literaria, y esos 11 años le bastaron para convertirse en uno de los autores más importantes de la historia. Su última novela, Almas muertas, le dio la reputación del mejor autor en prosa de la Rusia de la época. Pese a ello, Gogol nunca la concluyó del todo. Estaba pensando publicar un segundo volumen de ella pero tras un viaje realizado a Jerusalén en 1848, decidió abandonar la literatura y dedicarse de lleno a la religión.
Murió en 1852, nueve días después de quemar gran parte del segundo volumen de Almas muertas.

almas muertas

Se cree que su religión, que aumentó de manera extrema durante sus últimos años y su contacto con varios de los personajes religiosos más influyentes de la época le hicieron alejarse de las letras y lo llenaron de miedo; muchos aseguraban que su obra mostraba una “inclinación hacia el pecado”. No se casó ni se le conocieron parejas, de ningún sexo. Se sabe que estaba en un estado de depresión extrema y que su salud declinó mucho durante sus últimos años.

La vida de Gogól fue breve pero contundente y trascendente. En sus 42 años de vida publicó poesía, teatro, novelas y colecciones de cuentos que representan uno de los legados más fuertes de la literatura universal. Simplemente, Dostoevsky aseguraba que “todos los autores vienen de El capote”, y son cuentos como éste los que dieron a Gogól su merecida fama. Fue autor de perturbadores cuentos de terror como Viy El retrato. De cuentos con trasfondo humanista y cuentos que rayan en lo absurdo pero en los que se encuentra implícita una fuerte crítica al sistema ruso de la época como La nariz y ¿Por qué se pelearon los dos Ivanes?

gogol

Almas muertas, para muchos su obra maestra, narra la historia de un hombre interesado en comprar cadáveres de campesinos para recibir un pago por ellos. Otra de sus obras más famosa, Taras Bulba, cuenta la vida de un cosaco y sus hijos durante la ocupación de Polonia en Ucrania.

Con un legado relativamente breve, Gogól se estableció como uno de los autores rusos más influyentes de la Historia. Sus narraciones varían desde las más humorísticas y cómicas de la época, hasta llegar a una producción  más oscura y siniestra que pasó por las críticas. Gogól es un modelo de lo que un escritor aspira ser. Muchas veces olvidado entre nombres titánicos como Tolstoi, Dostoyevski o Chéjov, Gogól, es un autor que merece ser nombrado en el mismo estrato que los anteriores. Otro gigante de las letras rusas.

Gogól supo reflejar la grandeza y pequeñez de cada hombre, la tragedia que se esconde detrás de cualquier existencia, incluso de la más anodina e insignificante, y en eso reside gran parte de su gloria. También en su habilidad para convencernos de que todas las aspiraciones y todos los sueños vienen, al cabo, a ser lo mismo, y de que todo es importante de alguna manera, lo brillante y lo opaco, lo fastuoso y lo ínfimo. A través de sus personajes risibles, desamparados, solos e insignificantes, Gogól traza algunos rasgos de ese mapa que, nos guste o no, define el secreto sublime y mísero de cada uno de nosotros.

***

Si quieres conocer más sobre la literatura rusa, quizá te interese descubrir quién ha sido el mejor escritor de la historia.

The post No todo es Dostoyevski. Nikolai Gogól, un gigante de las letras rusas appeared first on Cultura Colectiva.


Fuente: Cultura Colectiva