¿Sabes qué es la Mood Food o cocina para la felicidad? Se denomina Mood Food a la nueva tendencia gastronómica que se fundamenta en la ciencia y la biología para diseñar una dieta que puede hacernos más felices.
Tradicionalmente se ha dicho que “somos lo que comemos”, y la Mood Food intenta situarse en la línea de este pensamiento. Así, se abre una nueva puerta a la prevención de enfermedades mentales a través de la comida. ¿Qué hay de cierto en todo esto? ¿En qué se fundamenta Mood Food? A continuación daremos respuesta a este y otros interrogantes para que decidas si incorporar la Mood Food a tu día a día.
Mood Food
El Mood Food, que nació en Japón, es un movimiento que propone incluir en la dieta aquellos alimentos cuyos nutrientes influyen directamente sobre el estado de ánimo, que aportan bienestar y felicidad. Independientemente del placer que nos proporcione su degustación.
A mediados de los años 80, los científicos del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) afirmaron que los nutrientes, hidratos, vitaminas, minerales y ácidos grasos de los alimentos que consumimos afectan directamente al proceso cerebral de pensar, percibir y sentir. Así, el tipo de dieta que sigas no solo influye sobre tu salud física, sino que también tu salud mental: desde el rendimiento intelectual hasta el equilibrio emocional.

¿Cómo nos puede hacer felices la comida?
Los neurobiólogos han analizado los vínculos entre lo que comemos y la psicología humana, y han hallado que una combinación de hormonas determina el grado de bienestar de un individuo.
Desde de la neuropsicología, es bien conocido el papel esencial de la serotonina y las endorfinas, ya que generan sensaciones de felicidad, regulan el ciclo vigilia-sueño y, sobre todo, juegan un importante papel como analgésicos naturales. El cuerpo humano produce serotonina y endorfinas por sí mismo, pero la producción natural de estas sustancias puede ser estimulada por ciertos nutrientes presentes en algunos alimentos que tenemos a nuestro alcance.
Por otro lado, el aminoácido triptófano es clave en todo este proceso, ya que necesitamos este componente proteico para poder producir serotonina. Así es como han nacido recientemente los fármacos ricos en triptófano que aseguran una “mejoría en el estado de ánimo”. Sin embargo, comer gran cantidad de esta selección de alimentos no basta para hacernos felices. Tengamos en cuenta que el cerebro solo puede absorber triptófano cuando se combina con carbohidratos, que son convertidos en azúcar en el intestino.
Un nivel incrementado de azúcar en sangre estimula la producción de insulina, y la insulina a su vez hace que las neuronas del cerebro sean receptivas al triptófano, a partir del cual el cerebro crea la serotonina, la hormona para sentirse bien.
Comida, felicidad y psicología
Es en este punto donde conecta la psicología con la comida, cuando la comida empieza a ser un mecanismo clave en la regulación emocional. Esta es la razón por la cual, cuando nos sentimos frustrados, es nuestro cuerpo el que nos reclama una “estimulante” pizza rica en carbohidratos o un pastel de chocolate. De esta manera conseguimos que nuestro cerebro sea receptivo a la absorción del triptófano, que es el que libera la serotonina.
Por ejemplo, a corto plazo, nuestro estado de ánimo puede estar muy influido por nuestras últimas comidas. A largo plazo, organizar de forma sistemática nuestra ingesta nutricional es la mejor forma de mantener constante el nivel de azúcar en sangre, mantenernos de buen humor y no ganar peso en el proceso.
“En los años 80 los científicos del MIT ya decían que podría ser más efectivo tomar todos los días un puñadito de cerezas que cualquier antidepresivo de síntesis. Evidentemente, como ocurre con los fármacos, no vale con tomar los alimentos una vez y creer que entonces se produce el milagro. Se trata de hacer un consumo habitual de ciertos alimentos. Deberíamos tomar plátano todos los días”.-Miguel Ángel Almodóvar- Compartir
Es por ello por lo que, desde mi punto de vista, los fármacos milagro son más un suplemento alimenticio que un remedio psicológico. Cuando podemos conseguir los mismos efectos con un plátano que una pastilla, creo que la segunda es innecesaria. Todo ello, mientras hablemos dentro de un marco no patológico, obviamente.

Alimentos para la felicidad
Cuatro “alimentos felices” naturales muy efectivos son el chocolate, los plátanos, la piña y el chile o el pimiento. También:

Liberarás endorfinas si tomas alimentos picantes, debido a la acción de la capsaicina.
Sentirás mayor placer y desinhibición con el consumo de alimentos ricos en yodo, como el marisco, el bacalao, la caballa, el ajo, el salvado de avena, las avellanas o las fresas.
Estimularás tu energía positiva y mejorarás tu estado de ánimo con las espinacas, el chocolate o la piña.
El aguacate es uno de esos alimentos mágicos por sus nutrientes.
La piña natural es un antinflamatorio, lo cual tiene que ver con muchísimos procesos que producen mal humor e irritabilidad. Además, tomar piña es la mejor forma de digerir las proteínas animales. Así que si comemos carne roja, mejor con piña.
También los garbanzos son imprescindibles. Aportan fenilalanina, que reduce la velocidad de descomposición de las endorfinas, que ayudan a mitigar el dolor y a prolongar el buen humor. También tienen vitamina B1, que potencia los efectos de la acetilcolina, que frena los estados de irritabilidad.

Una posible receta de la felicidad
A continuación presentamos algunas recomendaciones hechas por Miguel Ángel Almodovar, experto en Mood Food.
Desayuno
Por la mañana Miguel Ángel recomienda tomar un diente de ajo crudo: es un protector del sistema inmunitario y un excelente bactericida. También un plátano, que activa la serotonina, relacionada con el placer.
El pan con tomate es un auténtico producto Mood Food. El pan (mejor integral) tiene hidratos de carbono que dan energía y fibra. Podemos frotar el ajo con el pan. El tomate es muy rico en fenilalanina que es un activador de la norepiefedrina cerebral, que a su vez es un neurotransmisor que tiene que ver con el confort, con el ánimo… Si a eso le añades un chorrito de aceite de oliva, que un excelente desatascador de arterias, el flujo sanguíneo será mejor.
Almuerzo y merienda
A media mañana podemos tomar un puñado de frutos secos, especialmente nueces, que tienen ácidos grasos omega 3 y una manzana. Para la merienda recomienda una taza de chocolate que nos va a proporcionar teobromina: una sustancia que activa los neurotransmisores relacionados con el placer.
El chocolate es un buen sustitutivo del sexo porque pone en funcionamiento los neurotransmisores que se descargan durante el orgasmo. Además, aporta una gran cantidad de magnesio, que es fundamental porque tiene que ver mucho con el funcionamiento general del sistema nervioso.
Cena
Para la última comida del día las sardinas en aceite son muy recomendables. El aceite protege los ácidos grasos omega 3 (que mantienen en alerta nuestro sistema nervioso) que tiene el pescado azul y especialmente las sardinas. Dos o tres veces por semana, ya sea para comer o para cenar, también podemos tomar carne de pollo o de pavo. Hay que evitar en la medida de lo posible las carnes rojas, no recomienda que las consumamos más de 2-3 veces al mes porque producen irritabilidad.
Esta dieta solo es un pequeña propuesta. Por supuesto, ¡tú puedes adaptarla de manera que se ajuste lo mejor posible a tus circunstancias!

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Fuente: lamenteesmaravillosa