¿Existen pedagogías alternativas?

La mayoría de nosotros, ya como adultos, venimos de una educación con cierto aire tradicional. Estamos acostumbrados a clases en las que el contenido impartido se centra más en las necesidades del adulto, que en las necesidades reales de los niños. Si nos imaginamos una clase de una escuela tradicional, probablemente tendremos la imagen mental de una sala llena de pupitres organizados en filas, todos frente a una pizarra, y una maestra o maestro de pie o sentado en un escritorio que limita su cercanía con sus alumnos. Regularmente, las paredes de estas salas están llenas de contenidos que los niños “deben” aprender, pero de forma que realmente no es atractiva para ellos, o no tiene ninguna relevancia. Los niños aprenden de forma memorizada, son evaluados con pruebas o exámenes para determinar su conocimiento acerca de determinados contenidos, y sus opiniones, muy probablemente, no son tomadas en cuenta.

PEDAGOGÍAS

Desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX, diversos investigadores y pedagogos comenzaron a crear y promover pedagogías alternativas de educación, centradas en las capacidades del niño, sus intereses, sus ritmos de desarrollo, y sobre todo, su esencia infantil. Métodos como el Montessori, Waldorf, Reggio Emilia, o la pedagogía logosófica, entre otros, comenzaron a usarse desde hace varias décadas, y actualmente han tomado un mayor auge. En Latinoamérica, países como Chile, Argentina, Colombia o México, han sido los que más se han interesado por estas pedagogías y las han puesto en práctica, convencidos de que están educando niños más felices, respetuosos, interesados, proactivos, enérgicos, despiertos y vivaces.

Dentro de las pedagogías antes mencionadas, una de las más conocidas o de las que más destaca, es el método Montessori. Éste es un método que nace en Italia por la psiquiatra infantil e investigadora María Montessori, quien se dedicó a trabajar con niños en situación de riesgo social. Ella se dio cuenta de que a partir de la aplicación de su método, resultaba mucho más fácil reintegrar a estos niños en la sociedad de forma positiva. Su pedagogía, más que un método, es una filosofía que se basa en el respeto por la individualidad del niño, trabajando diversas áreas que normalmente en un colegio tradicional no se trabajarían. Por ejemplo, una de las áreas más importantes de este método es el área sensorial, ya que su creadora plantea que el aprendizaje que se adquiere a través de diferentes sentidos o experiencias sensoriales, es mucho más significativo y duradero en el tiempo y se queda con el niño a medida que va creciendo. Por ende, el material utilizado en el Método Montessori es importante y propio de su metodología; un material muy específico de fácil manipulación, que es colorido, de diferentes texturas y tamaños para estimular los sentidos. Además, otra de las áreas importantes en esta metodología es el área de vida práctica, en la que los niños aprenden cosas del día a día como lavar los platos, amarrarse los zapatos, regar las plantas, etc.; que les sirve para estimular procesos de adquisición de habilidades de motricidad gruesa, motricidad fina, coordinación óculo-manual, etc.

MÉTODOS ALTERNATIVOS

Otra de las pedagogías es la Waldorf, que fue creada en Alemania en épocas en las que la educción únicamente se impartía a personas privilegiadas. Esta pedagogía, al igual que Montessori, se basa en el respeto a la individualidad del niño, pero incluye áreas un poco más artísticas ya que busca no solo educar el área académica del niño, sino también su área emocional, al mismo tiempo que busca hacerlos más sensibles a los procesos del día a día a través de expresiones artísticas como puedan ser el canto, la música, artes plásticas o escénicas, etc. En la pedagogía Waldorf, además, los contenidos se dividen por septenios, es decir, períodos de 7 años. Regularmente tiene un solo profesor que imparte todas las clases, pero a partir de finales del segundo septenio, comienza a haber distintos profesores para distintas materias, lo que contribuye a su desarrollo social. Se trabaja con aulas pequeñas, de manera que los profesores puedan enfocarse en cada alumno y destacar su potencial individual. No se utilizan evaluaciones ni sistemas de notas o calificaciones, ya que se evalúa al niño a través de la observación y su proceso individual en cada una de las áreas.

Por último, otra pedagogía que lleva tiempo utilizándose, pero que aún en la actualidad recibe muchas críticas por sus posibles efectos adversos en el desarrollo social de los pequeños, es el método Homeschooling o Educación en casa. Este tipo de pedagogía es utilizado sobre todo en la sociedad norteamericana, pero actualmente son cada vez más los hogares latinoamericanos que también se deciden por él.

En definitiva, existen casi tantos métodos alternativos de enseñanza como distintas personalidades existen. Pero lo más importante en torno a ellos, es la posibilidad de conocerlos y valorarlos, y saber que existe algo más allá de la pedagogía tradicional para poder aplicarlo en el caso de que algo no esté funcionando en el ambiente escolar del niño.

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Fuente: bosquedefantasias