Aun con un espacio vial reducido, la vida podría ser agradable si cada uno fuese feliz de vivir en un ambiente cordial y cómodo gracias a unos ingresos decentes. Aquí también no es siempre así para una gran mayoría. ¡Y con razón!

Aun con un espacio vial reducido, la vida podría ser agradable si cada uno fuese feliz de vivir en un ambiente cordial y cómodo gracias a unos ingresos decentes. Aquí también no es siempre así para una gran mayoría. ¡Y con razón! Si el dinero no se antepone oficialmente a todo, contribuye de forma muy clara a la felicidad de los hogares, que se pertenezca a la Francia de abajo – reflexión que utilizo un Ministro para describir una población en dificultades y a la cual contesto un militante alter mundialista con otra fórmula también muy significativa: la Francia del sótano con la cual se codean las benévolas asociaciones, cuyo principal propósito es ayudar tanto como puedan al Otro en dificultades y cuyo número crece cada vez más.

Estas dificultades para llegar a fin de mes y tomar aliento a nivel de la cartera se extiende a capas más y más numerosas.

Dentro de este contexto de presión social y económica, anotaremos una noción general de impotencia donde la sensación de estar soportando la situación está más presente que la acción qué permitiría una descarga salvadora. Me veo obligado a cargar con los horarios, mi patrón y los transportes en común donde estamos apilados como sardinas durante dos horas al día, me decía un “sin aliento” crónico, candidato a la gripe dos veces al año, pueden entender que esta persona necesitara tomar aliento de vez en cuando.

Como le era imposible pedir una baja sin remunerar o un aumento para poder así evadirse con su familia y tomar aire comprando billetes de avión, su gripe era la bienvenida cada vez que se presentaba…


Fuente: memoria emocional