Descubre cómo hay una posibilidad de cambio, adquiere una nueva mirada frente la enfermedad, ella vino a reparar conflictos no resueltos.

 

La Naturaleza tiene previsto que el cuerpo, cuando ha sufrido un daño, se repare sin que hagamos nada ni interfiramos en sus procesos establecidos biológicamente. Siempre ha  sido así. Una fractura se repara mediante un callo óseo ajuste los segmentos el hueso o no. En Descodificación Biológica Original tenemos en cuenta los  síntomas que aparecen en fase de estrés o de reparación de los tejidos como el callo óseo.  La fase de estrés es inmediata a la vivencia de un  conflicto  biológico y a raíz de éste surgirán síntomas para ayudar al cuerpo a reparar los tejidos que se han visto alterados en la fase de estrés. Observamos claramente dos fases siendo. La primera, la fase de estrés a partir de un conflicto biológico y la segunda, la de reparación, reconstitución o vagotonía. Los síntomas de cada fase son muy específicos, apareciendo en vagotonía las molestias más virulentas.

La leucemia tiene los signos de la fase de resolución y se presenta con distintas señales, que van desde la alteración del crecimiento de las células formes de la sangre  especialmente a los glóbulos blancos o leucocitos o los linfocitosque se forman en la medula ósea hasta otros como debilidad, fiebre, malestar general y dolores óseos. Hay diferentes tipos de leucemia, teniendo en cuenta la célula que no funciona. Puede ser la Leucemia linfoblastica, que implica a las células encargadas de combatir las infecciones, o la Leucemia mieloide, que puede ser de cualquier tipo de elemento forme.





Dentro de las etapas de la biología y la derivación de los tejidos de las capas embrionarias, la médula ósea y los elementos formes se ubican dentro del grupo de órganos de la 3ª etapa o Mesodermo nuevo como los huesos, músculos, cartílagos, tendones, meniscos, ligamentos y otros componentes provenientes del tejido conjuntivo. Estos tejidos tienen como forma de reacción prevista en fase de estrés la disminución de las células, con el objetivo de dar una respuesta más efectiva. La fase de solución del conflicto biológico o vagotonía se inicia con la reconstitución de los tejidos que han desaparecido, como si de una fractura se tratara. Al activarse el hueso, también lo hará la médula ósea y, junto a ella, los elementos de la sangre. El sentido biológico de los órganos del Mesodermo nuevo es que cuando se remedian quedan mucho más fuertes y sólidos que en un principio. Si imaginamos lo que ocurre en el caso de una fractura ósea podemos ver cómo una vez soldado el callo óseo que ha reparado el tejido es mucho más fuerte que el tejido original. Son los llamados “órganos de lujo”. Es justo en este proceso de reconstrucción cuando los valores sanguíneos y de suero estarán alterados. Alopáticamente, a esto se le llama enfermedad, pero es una mal llamada enfermedad, ya que es una fase de reparación de los tejidos.

¿Qué ocurre con la leucemia?

Desde la DBO la leucemia no es una enfermedad que se tenga que “atacar”, sino que aparece después de una solución y sigue el  curso de los síntomas reparatorios de la médula ósea. Por eso el Dr. Hamer dice: no es un tumor o en todo caso es un “Tumor falso”.  El  aumento de  células puede comenzar a ocurrir en el proceso de curación y una vez que acaba esta fase la fórmula de glóbulos blancos se  normaliza restaurándose la actividad usual de la sangre, de la médula y de las células sanguíneas.

El hecho de usar tratamientos agresivos que destruyen la médula ósea antes de implantar otra médula, la de un donante, provoca un efecto rebote, que es la depresión de la inmunidad o inmunodeficiencia y otros trastornos sanguíneos, como reacción a la situación vivida en el cuerpo.

Conflictos detrás de la leucemia

Son los llamados conflictos de rendimiento del ser en distintos ámbitos de su vida, no ser capaz, no obtener o no conseguir un resultado que le transportan a una profunda desvalorización del ser. Lo más propio no sirve para nada. Una profunda desvalorización de sí mismo se encuentra en todas las historias de casos de leucemia con el agravante de compararse con otros. Un ejemplo, “ellos saben pelear, defenderse, luchar por lo suyo responder y yo no”; “aquel consigue deshacerse de esas espurias, vándalos y yo no”; “por qué me atacan si no puedo defenderme, no lo conseguiré por no ser capaz”.





En fase de estrés, la persona tiene síntomas como sueño alterado, disminución del apetito, disminución del peso, las extremidades están frías y razona o cavila constantemente (rumia) sobre el problema. En este momento, no suelen sentirse los cambios en su cuerpo, excepto si se fatiga o se siente cansado porque podría tener anemia.

Recaídas

La recaída surge por la gran preocupación y desvalorización de la persona por su propio estado. Por ejemplo, las personas que tienen leucemia se preocupan mucho por los valores sanguíneos de cada analítica y están pendientes de los resultados. Cuando se les pregunta ¿cómo te sientes? Con frecuencia responden diciendo los resultados de la tasa de la última analítica como si eso fuera un referente de su salud. Si la persona supiera que la leucemia es un síntoma de reparación, no se preocuparía cuando ve sus valores distintos a lo considerado normal ya que el cuerpo ha previsto un “stand by” para reposar y hacer descansar los tejidos. Sólo que se siente que no ha conseguido “vencer” la enfermedad y ese no ser capaz, no llegar a un rendimiento esperado forma parte del conflicto inicial que una y otra vez vuelve a reactivarse. La otra parte que puede provocar estrés es el dolor (dolores óseos) y la fiebre, ya que ante estos síntomas la persona se siente “enferma”, siendo que la naturaleza prevé esta situación para permitir la sanación y a veces pueden ser largos en cuanto a tiempo, porque los huesos se tienen que regenerar. Tener paciencia, comprender la función del dolor y de los otros síntomas será de gran ayuda para que los valores sanguíneos se restablezcan.

Comprender el síntoma

Primero, comprender el funcionamiento de la enfermedad para disminuir o eliminar los miedos. Luego, buscar en qué formato se mueve la persona en cuanto a  desvalorización y cómo soluciona los problemas. En cuanto a los síntomas, la recomendación es tratar el cuadro teniendo en cuenta la menor destrucción posible de elementos necesarios para el organismo como la médula ósea y teniendo en cuenta los tres niveles de afectación del síntoma: psique-cerebro- órgano, según las particularidades de cada persona.  Si la persona se hace responsable de su salud podrá realizar la terapia o tratamiento médico que escoja sabiendo que lo que hace será lo mejor. Resignificar, cambiar el significado del sentido del tratamiento es de gran ayuda para sentirse seguro/a y con la certeza de  la curación.

Preconflicto

Debajo de las personas que acaban desarrollando una leucemia hay el convencimiento de estar en una enfermedad grave, aunque sea un error conceptual ya que ante este síntoma la persona está volviendo a estar sana. Tiene que pasar por la etapa de curación con la sintomatología molesta para después estar tan sano como en cualquier otro momento de su vida. Es necesario que el cuerpo se recupere totalmente sin atacarlo con preocupaciones o miedos.

Buscar en la estructura de la persona cómo se ha ido construyendo en la baja valoración de sí mismo y ver cuán importante somos independientemente de lo que hacemos. Vale nuestro ser y no nuestro hacer. Repasar y revivir aquellas historias en las que se tuvo la sensación de no valer nada, de no ser importante, de auto evaluación y hablar o sacar al exterior todo lo no expresado.





De forma natural hay algunos productos como el té de Astragalus membranaceus que se usa con una dosis de raíces secas por litro, cocinarlo como una infusión y dejar 20 minutos con la tapa cerrada. Beber 4 tazas medida te al día.

Lo que es fundamental es dar reposo al cuerpo mediante el descanso y confiar en la sabiduría de la naturaleza.

Fuente: http://bit.ly/2peLmXM