Hay espacios que no se ocupan, nunca:

Hacía mucho que no escribía de dolor, se había escondido muy bien mientras alguien me habitaba el corazón y mantenía cálido el interior. Hoy he vuelto a llevar el pasado sobre la espalda, susurra en mi oído “te lo dije, no estamos hechos para nadie”, y me carga todo su peso como si no hubiera mañana.

Es como un caparazón repleto de todos los lugares que me vieron sonreír, de las manos entrelazadas, de dormir y acariciar bajo las sábanas, de los sábados por la noche acurrucada en unos brazos que nunca fueron míos, de los domingos a las once y las despedidas a las cuatro.

cuentos amor

Olvidé lo que era meterse en la cama a cerrar los ojos y mirar cómo todo dentro se nos cae a pedazos, una a una las piezas del rompecabezas que fueron pegadas se esfuman, y dejan todo descubierto, desnudo, como quedarse sin abrigo en medio del invierno que es ahora.

Nunca fui valiente para soltar un corazón, pero merecemos algo mejor que estar juntos, porque un cuerpo que le llora a diario a la tristeza y se abre el pecho para dar resguardo a la soledad, no le sirve a alguien cuyas alas ocupan el infinito.

cuentos de decepcion

**

El amor no es para siempre. Ya deberíamos entenderlo. Aunque esto no consuele ni quite el dolor, a veces lo único que ayuda son los libros, como los que debes leer cuando terminas con el amor de tu vida.

The post Hay espacios que no se ocupan, como el que dejaste cuando te fuiste appeared first on Cultura Colectiva.


Fuente: Cultura Colectiva