La metáfora de la naturaleza oscura, la maldad intrínseca y los insectos reptantes como imagen de los conflictos manifiestos en las relaciones interpersonales.

A continuación un poema de Isabel Serna para no temerle a esa naturaleza:

angie-lopez-rosa-escorpion

El escorpión es malo por naturaleza
Dicen que el escorpión es malo por naturaleza,
que las arañas no pueden amar,
y que el instinto de maternidad es negado a las serpientes.

El escorpión ataca por instinto, no duda de su tamaño porque está consciente de sus alcances. ¿Qué las arañas no pueden amar? Dime ¿acaso cargar a sus crías en la espalda esperando a que la devoren lentamente, dándoles su misma carne para sobrevivir no es acaso una muestra de amor?

marina-abramovic-escorpion

Las serpientes también pueden ser madres, pero abandonan a sus hijos en un nido ajeno, desde mi perspectiva les dan a sus crías la mejor lección de vida: “Estás solo, el mundo es cruel, comes o te comen”. Te conozco tan bien que sé que dirás: “Evaden su responsabilidad de madres”.

Edgar Allan Poe mencionó en sus escritos una frase: “Cree la mitad de lo que tu oído escuche, lo que has de ver no siempre es lo que ha de ser”.

renunciar a una relacion vision a largo plazo

Cuánta razón tenía y yo ignoraba sus palabras por temor a no encontrarme con la realidad.

Me veo ahora como un escorpión señalada por ese dedo maldito y descrita con esa lengua ignorante, no me conoces, no te diste la oportunidad de conocerme, no sabes de mis alcances, pero yo estoy consciente de ellos.

foto de Angie López

Veamos ahora las cosas desde mi punto de vista:
En el entorno salvaje yo era un escorpión, tú una lagartija herida, sobre tu espalda albergabas una larva con huevecillos, tu débil, yo fuerte, preferí arrancarte el parásito con mis tenazas, no los maté porque viviste grandes momentos con esos parásitos, lo cual no me parece válido pero sí gracioso, sobreviví a un parásito peor que el tuyo y sé que no son grandes momentos si te están comiendo vivo.

Sin embargo tú no entendías, no importaba qué tan lejos aventara a tu larva y compañía, tú regresabas por ellas a mi menor distracción.

ver television habilidad mental

Te dejé enfermarte y arrastrarte hacia la muerte lentamente porque entendí que tu forma de amar era como las arañas, a costa de tu propia carne, tu vida no valía nada con tal de verlas vivir, comprendí que la larva es peor que una serpiente, aunque mi corazón rogaba quedarme a curarte a darte mi fuerza para que te levantaras, protegerte no me costaba, pero dijiste algo que me ofendió y decepcionó:

“Las serpientes no deberían ser madres, las arañas no pueden amar, el escorpión es malo por naturaleza”.

 

 

Fuente:  Cultura Colectiva.