Empecé mi carrera como médico generalista con una orientación hacia la homeopatía y la acupuntura. Previamente ya tenía interés por la influencia del Espíritu sobre el Cuerpo durante mi segundo año de Medicina, después de un año de prácticas de dinámica de grupo.

  1. ¿Quién es el Dr. Salomón Sellam?

Nací en 1955. Obtuve el título de Doctor en Medicina en 1983. Empecé mi carrera como médico generalista con una orientación hacia la homeopatía y la acupuntura. Previamente ya tenía interés por la influencia del Espíritu sobre el Cuerpo durante mi segundo año de Medicina, después de un año de prácticas de dinámica de grupo.

De 1992 hasta 1995, realicé una especialidad en Medicina Psicosomática en la Universidad de Montpellier.

Conocí los trabajos de Hamer y vi en ellos gran parte de lo que estuvo buscando Freud cuando estudió los procesos de conversión, en 1996 participé en el desarrollo de la teoría de la Descodificación Biológica, y en Septiembre del año 2000 publiqué mi primer libro: “Orígenes y prevención de las enfermedades” (ed. Quintessence). Por primera vez, “El Análisis Psicosomático” apareció oficialmente.

Pero, poco a poco, mis resultados clínicos me hicieron distanciarme de la corriente de la nueva medicina germánica y de la biología total hasta llegar a lo que es hoy en día la Psicosomática Clínica y Humanista.

 

  1. ¿Qué es la psicosomática clínica humanista?

Es una nueva manera de aprender las diferentes causas de las enfermedades, de las alteraciones del comportamiento y del malestar general, centradas en el Proceso de Conversión. Ésta corresponde a la transformación de la problemática psíquica en síntomas, según modalidades, que progresivamente la investigación clínica permite poner de manifiesto.

  • Su especificidad reside en el análisis de la Historia de la persona:
  • Su historia contemporánea.Su adolescencia.
  • Su infancia.
  • Su niñez.
  • Su nacimiento.
  • Su periodo de gestación.
  • Y su historia familiar transgeneracional de varias generaciones.

Eso, con el fin de determinar la lógica emocional individual y familiar en función del motivo de consulta del paciente (enfermedad, perturbación del comportamiento, desórdenes psíquicos o cuestionamiento existencial).

La elaboración de un diagnóstico psicosomático lo más preciso posible requiere la integración de diferentes aspectos teóricos:

  • De la medicina clásica: fisiología, fisiopatología, anatomía, anatomopatología.
  • De la psicología clásica freudiana, psicología jungiana (inconsciente colectivo) y psicosomática clásica.
  • Los recientes descubrimientos de la psicosomática clínica.
  • De la energética china y medicinas alternativas.
  • En función del diagnóstico psicosomático, utiliza aspectos prácticos y terapéuticos:
  • Acompañamiento y facilitación de la expresión verbal de las problemáticas puestas de manifiesto durante las consultas.
  • Técnicas psicoemocionales facilitadoras: técnicas de relajación y estados modificados de consciencia, psicodramas analísticos, dibujo centrado y constelaciones familiares, entre otros.

Su campo de acción va de la enfermedad orgánica hasta las perturbaciones clínicas pasando por las alteraciones del comportamiento (TOC, trastornos compulsivos alimenticios,…) desórdenes amorosos, etc.

 

  1. ¿Cómo empezó a dedicarse a ello y por qué?

La OMS de fine la salud como un estado de bienestar físico, psíquico y social . Tras mis experiencias como médico generalista, me di cuenta que la medicina oficial se ocupaba más del síntoma y de la enfermedad que del paciente. Lo hace muy bien y logra buenos resultados. Pero no me aportaba una explicación al porqué ésta persona desarrolla esta patología y ésta otra no, por qué esta persona se cura del todo y ésta cronifica la misma patología. A partir de ese momento, me puse a investigar el posible origen de nuestras enfermedades.

 

  1. ¿Cuáles son sus referentes a nivel de médicos o especialistas que le han servido como orientación?

 Principalmente, Freud. Freud era médico psiquiatra y pasó años estudiando cerebros para entender cómo funcionaban. Todos sus trabajos para la comprensión de los mecanismos de conversión de una actividad conflictiva en síntoma son la base de mi trabajo. Él logró evidenciar la conversión histérica y dejo la puerta abierta al estudio de todas las demás conversiones posibles.

También una pregunta de Freud que marca todas mis intervenciones es: “¿Cuál es la verdadera naturaleza de nuestros actos?”.

También tuvieron influencias sobre mi investigación N. Abraham y M. Torök, Sándor Ferenczi y Marc Frèchet y la Medicina Tradicional China.

 

  1. ¿Qué influencia hay del Dr. Hamer en su trabajo? ¿Utiliza las leyes biológicas?

Durante varios años, enseñé las teorías del Dr. Hamer pero la clínica diaria me indicaba que “el inconsciente obedece a las leyes de Hamer cuando quiere” y básicamente en casos unifactoriales y desencadenados por un psicochoque.

Por desgracias esta configuración representa solamente alrededor del 10% de los casos clínicos que tengo.

Para mí, el gran aporte del Dr. Hamer ha sido encontrar lo que Freud estuvo buscando, el principio que rige los procesos de la conversión biológica: el Resentir o emoción inconsciente bloqueada. Por esto reconozco al Dr. Hamer como el “padre del inconsciente biológico”.

 

  1. ¿En qué se diferencia la psicosomática clínica humanista de la descodificación biológica y la bioneuroemoción, y en que se parecen?

La Psicosomática Clínica y Humanista estudia todos los tipos de conversión conocidos hasta hora. Además de la conversión biológica (base de la Descodificación Biológica) están la psicológica, la psiquiátrica, la energética y la incorporación emocional. Y, a priori, cuando un paciente entra en mi consulta no sé cuáles son los mecanismos de conversión que su cerebro utilizó, por eso tenemos que estudiarlos todos y no solamente el biológico. Cuando este paciente entra en mi consulta, generalmente ha consultado con muchos profesionales muy capacitados pero que no supieron encontrar la clave de la causa de su patología. Me debo al paciente y por esto tengo que investigar con él todos los tipos de conversión posibles.

 

  1. ¿Para qué tipo de enfermedades es recomendable utilizar su metodología?

Fácilmente le diría para todas ya que la faceta de prevención en psicosomática clínica y humanista es importante y puede ayudar a las personas a mantener o restablecer más rápidamente su nivel de bienestar y de salud.

También tenemos que excluir todos los síntomas derivados del “efecto masa” es decir que si Ud. se cae del 6º piso de un edificio es normal que tenga unas cuantas fracturas. También si toma veneno o se encuentra en Chernobil, cuando explotó el reactor nuclear.

Hoy, si tuviera que elegir unas patologías para demostrar la efectividad de la psicosomática clínica, elegiría: Bulimia y Anorexia, patologías del sistema Osteoarticular, Sobrepeso y obesidad, los diferentes canceres de pechos y la fibromialgia.

 

  1. ¿Qué es el síndrome del yaciente?

Ante todo, necesito que se diferencie bien “ser yaciente de alguien” y tener un

“Síndrome del Yaciente”.

La finalidad de la gestión del linaje familiar es asegurar la perennidad de la familia en adecuación con la presión del entorno. Es decir el principio de homeostasis aplicado a la perennidad de la especie, el análisis del árbol genealógico nos hace ver que se repiten ciertas figuras con sus características. Estas se evidencian mediante las relaciones de fechas, de nombres, de oficios, rasgos unarios, comportamientos, etc.

Ser yaciente corresponde al encargo inconsciente por parte del clan familiar, de tener que sustituir o hacer revivir la memoria de alguien que falleció antes de nuestra fecha de concepción, y con quien tenemos una relación identificada por fechas de concepción, nacimiento o de fallecimiento; nombre, etc. La realización de este “encargo” afecta en un porcentaje variable a la vida del individuo.

El síndrome del yaciente es una unidad clínica que evidencié y corresponde a un cuadro clínico muy preciso. Está incluido dentro de la gestión de los dramas familiares. Cuando se produce en la familia una muerte injustificada e injustificable, hay un mecanismo inconsciente y automático que se pone en marcha, hacer un niño cuya finalidad será sustituir al difunto y representarlo para aliviar el dolor producido. La obligación de cumplir con esa misión es limitante en el desarrollo psíquico del niño y según la intensidad de esta obligación podrá tener alteraciones tanto a nivel psicológico, comportamental y psiquiátrico, en el libro “El síndrome del Yaciente” explico con detalles los diferentes síntomas necesarios para determinar este síndrome y las frases que resumen todo y que he oído muchísimas veces, son: “tengo el sentimiento de no vivir mi vida” y su variante “es como si viviera la vida de otro”.

 

  1. ¿Hasta qué punto influyen los antepasados en nuestras vidas?

 En muchos aspectos, tanto en positivos como en negativos. Nosotros vemos más bien los negativos. Hasta el momento nadie ha entrado en mi consulta preguntándome “Soy una persona feliz, tengo éxito en todo lo que hago, tengo una pareja fantástica, unos hijos maravillosos… ¿Por qué Doctor?”

Entonces, mi trabajo se concentra más sobre los aspectos limitantes y desestabilizantes. Pertenecer a una familia quiere decir, entre otros: aceptar sus reglas, su ética, sus costumbres bajo la amenaza de exclusión de la familia; lo que para el niño representa una sentencia de muerte real, simbólica, virtual o imaginaria. Lo que pasa, es que en la mayoría de los casos, este código de valores y comportamientos se traspasa de manera implícita e inconsciente desde nuestra concepción, hasta los 7 años y en eso no somos libres de elegir seguirlo o no. Lo que llamamos las Fidelidades Familiares Invisibles suelen corresponder a este conjunto de creencias que seguimos sin cuestionar, y que en la gestión diaria de las situaciones pueden ser tanto acertadas con limitantes. Le dejo imaginarse en cuantas situaciones le ha podido pasar… Ahora bien, una gran parte de nuestro trabajo como terapeutas es poner conciencia en estos aspectos, para que el paciente pueda entender e integrar lo qué le pasa y cómo pasa, para poder elegir y, entonces, aceptar seguir o abandonar esta fidelidad en plena consciencia.

 

  1. Usted realiza cursos de formación en todo el mundo ¿hacia quien están dirigidos? ¿En qué consiste ser un especialista de la psicosomática clínica? ¿Cuál es su trabajo?

 Principalmente, a profesionales de la salud que desean utilizar esta disciplina para ayudar mejor a sus pacientes, y también a personas que desean ser terapeutas en esta especialidad.

Un especialista en Psicosomática Clínica y Humanista, es un terapeuta que siempre se pregunta “¿qué hay detrás de este síntoma en la historia de esta persona? ¿Cuál es el estrés inconsciente que esta persona no pudo expresar de otra manera que a través de ese síntoma? Acompaña a la persona en su puesta en evidencia y ayuda con terapias breves a que recupere su nivel de bienestar.

En mi faceta de formador, mi trabajo consiste en transmitir a los participantes mi experiencia de treinta años de consulta, con mis aciertos y mis errores. Para eso, les aporto mis conocimientos de los mecanismos íntimos de las personas que convierten una actividad psíquica conflictiva en síntoma, y les entreno a evidenciarlos y a realizar la terapéutica más adecuada para cada paciente.

 

  1. ¿Cuáles serán sus próximos libros, sus próximos proyectos?

En cuanto a libros, acabo de terminar un nuevo tomo de la enciclopedia dedicado a la próstata y me falta terminar otros dos, uno sobre las herencias difíciles y otro sobre el gemelo aislado. También tengo otros en mente.

En cuanto a grandes proyectos, el mayor que tengo en este momento es volver perenne la Psicosomática Clínica y Humanista y, para eso, tenemos grandes líneas de trabajo abiertas:

  • Gestión de la base de datos clínicos para poder publicar nuevos estudios clínicos.
  • Tener un equipo de investigadores altamente cualificado.
  • Participar activamente en el bienestar de la sociedad, con acuerdos de voluntariado que estamos realizando.

Todo eso, con la finalidad de hacer de la psicosomática clínica una disciplina reconocida.


Fuente: memoria emocional