Siempre viví en un mundo imaginario y no podía hacer nada
contra los demonios que atormentaban
y controlaban mi mente…

Desde su nacimiento, David Berkowitz fue el protagonista de una vida inundada de locura y reacciones extremistas ante cualquier motivador que lo llevara a hundirse en una depresión intensa o a desear golpear a alguien hasta asesinarlo.

Betty Broker fue la madre de David, quien nació un 1º de julio de 1953 y a quien abandonó desde el primer instante. Por lo que Nat y Pearl Berkowitz decidieron adoptarlo para darse cuente de que tan sólo siendo un niño ya mostraba un comportamiento extraño, el cual, conforme fue creciendo, su personalidad ambivalente también, pues se disfrazaba de una apariencia fuerte y segura que se caracterizaba por mentir constantemente y causar problemas para después mostrarse extremadamente tímido e inseguro, actitud con la que llegaban fuertes olas de depresión que desencadenaban en David Berkowitz fuertes arrebatos de ira y descontrol.

Lo que parecía un temperamento “difícil” terminó por convertirse en una historia de horror cuando la madre adoptiva de David murió en 1967, razón por la que con tan sólo 14 años de edad este adolescente sembró en lo más recóndito de su ser una semilla de odio hacia todas las mujeres a quienes consideraba que lo habían abandonado siempre. Pues para él la soledad que lo había destrozado por dentro en su adolescencia y parte de su niñez no era culpa de nadie más que de sus dos madres, a quienes relacionó de manera general con una sociedad en la que nunca logró encajar.

David Berkowitz

Justo en ese momento en el que confirmó su odio a los demás, quienes lo hacían sentirse rechazado y abandonado, el joven David Berkowitz decidió comprarse un revólver para aumentar la confianza en si mismo. Desgraciadamente, mucho antes de mejorar sus autoestima, lo que sucedió fue que este muchacho consiguió sembrar el terror en Nueva York entre 1976 y 1977 al ser el responsable de seis asesinatos y las heridas de otras siete personas.

Entrevista a David Berkowitz, Correccional de Sullivan, Fallsburg Nueva York (12 / 01 / 2009)

Parte 1-6

Éste asesino serial no tenía ninguna razón en especial
para asesinar a nadie, él simplemente le disparaba
a quien se cruzara en su camino.

Berkowitz usaba su revolver calibre .44 para matar a todo el que se interpusiera en su camino, sin importarle raza, sexo o edad, él disparaba a sangre fría y sin escrúpulos. Esta actitud desquiciada y escalofriante lo llevó a ganar una seguridad monstruosa que lo convirtió en un negligente criminal de alcances inimaginables.

Entre sus crímenes, además de asesinatos, dejó irreparables secuelas en varias de sus víctimas que sufrieron de daño cerebral y paraplejía al sobrevivir a los disparos del asesino serial. Pero no fue hasta enero de 1977, cuando Christine Freuna y su prometido John Diel caminaban a casa de regreso de una galería en Queens en la madrugada para darse cuenta de que alguien los seguía; Berkowitz estaba detrás de esto una vez más, él disparó su arma dos veces, atravesando la cabeza de Christine, pero a diferencia de sus otros asesinatos, en esta ocasión unas personas que vieron desde su ventana lo sucedido lograron contactar a la policía.

Entrevista a David Berkowitz, Correccional de Sullivan, Fallsburg Nueva York (12 / 01 / 2009)

Parte 2-6

*La emperatriz que murió por su insaciable deseo sexual con caballos

La investigación contra Berkowitz comenzó y el detective Joe Coffey descubrió que las víctimas pasadas coincidían con el asesinato de Christine, confirmando que se encontraban frente al caso de un psicópata que actuaba de manera muy extraña, pues ademas de la frialdad con la que eliminaba a sus víctimas, éstas no tenían ninguna relación entre ellas y el arma que utilizaba para matarlas era de las más inusuales entre asesinos seriales.

Las historias de sangre y muerte continuaron durante todo el año de 1977 mientras las autoridades trataban de dar con el responsable; cuando todo giraba en torno a elegir una o varias víctimas por la madrugada, dispararles en la cabeza y retirarse sigilosamente, Berkowitz decidió agregarle emoción a sus crímenes dejando una carta en la escena del crimen donde asesinó a Valentina Surani y su novio Alexander Esau, a quienes les disparó dos veces a cada uno para después dejar sobre el auto una carta dedicada a Joseph Borelli, uno de los principales integrantes de la operación Omega.

Entrevista a David Berkowitz, Correccional de Sullivan, Fallsburg Nueva York (12 / 01 / 2009)

Parte 3-6

La operación Omega fue la que estaba detrás del asesino del revólver calibre .44, pues esa era la única información que hasta el momento se tenía sobre él. Pero la gran pista llegó cuando en la misma carta que Berkowitz dejó, se autonombró “El Hijo de Sam” para firmar su nota, esta desafiante acción no fue la única con la que David comenzó a ponerse en contacto con sus captores, ya que tiempo después envió otra carta al periódico “New York Daily News”, agradeciéndoles su atención y prometiéndoles que próximamente tendrían más sobre qué escribir, pues aquel periódico había estado publicando la serie de asesinatos de los que él era responsable. 

El final de su legado de muerte llegó en 31 de julio de 1977, cuando un hombre logró identificarlo mientras huía de la escena del crimen después de dispararle en la cabeza a Stacy Moskowitz, quien murió inmediatamente, y a Bobby Violante, el novio de Stacy, quien perdió el ojo izquierdo y el 80 % de visibilidad en el ojo derecho después de recibir dos disparos del arma de David. Con el testimonio de su última víctima y la declaración del testigo de aquella noche, la policía reunió las pruebas suficientes para detener a Berkowitz.

Entrevista a David Berkowitz, Correccional de Sullivan, Fallsburg Nueva York (12 / 01 / 2009)

Parte 4-6

*Cómo ganar una discusión de manera inteligente según Gandhi

A las 19:30 horas, el 10 de agosto de 1977, un hombre salió del edificio donde vivía Berkowitz para aproximarse al auto de David, que acababa de aparcar en la entrada de su departamento, y una vez frente a él el oficial le preguntó: “¿Ahora que te tengo, dime, a quién tengo?” A lo que el criminal respondió con una sonrisa: “Tú sabes, soy El Hijo de Sam, David Berkowitz”.

El criminal aseguró no ser culpable de escuchar la voz
de un demonio de 6 mil años que había reencarnado
en el perro de su vecino, Sam, 
y quien le daba órdenes de matar.

David Berkowitz


A pesar de que Berkowitz confesó todos y cada uno de sus crímenes, objetó que todo era parte de su locura, la cual lo había aquejado desde que era un niño que escuchaba voces que lo obligaban a hacer cosas malas. Al igual que el perro de su vecino “Sam”, quien él afirmaba que era un demonio de miles de años que reencarnó en el cuerpo de la mascota para darle órdenes de asesinar. 

Efectivamente, los psiquiatras que llevaron el caso del asesino serial lo diagnosticaron como una persona con esquizofrenia paranoide de personalidad antisocial, sin embargo, no se le eximió de su culpa y fue condenado a cadena perpetua con una pena de 365 años en una cárcel de máxima seguridad.

Entrevista a David Berkowitz, Correccional de Sullivan, Fallsburg Nueva York (12 / 01 / 2009)

Parte 5-6

Dentro de la prisión Berkowitz continuó dando de qué hablar al confesar que había formado parte de un culto satánico relacionado con Charles Manson, además de asegurar que sus crímenes no los había cometido solo, sino que había otros tiradores con un rifle calibre .44 que actuaban igual que él para asesinar a sus víctimas. También agregó que le fascinaban los temas relacionados con la brujería y el ocultismo.

El lado más oscuro de este asesino es para muchos el producto de una enfermedad psicológica que lo orilla a asesinar sin remordimiento ni control alguno, pero para el mismo David se trata de haberse entregado en cuerpo y alma al mal, pues en 1975 asegura haber conocido a un grupo de hombres con los que empezó a relacionarse cuando supo que eran satanistas. Al unirse al grupo comenzó a ser un practicante que adoraba al diablo y después pasó a ser un verdadero discípulo de satán, quien lo había convertido, según él, en una máquina de matar.

Entrevista a David Berkowitz, Correccional de Sullivan, Fallsburg Nueva York (12 / 01 / 2009)

Parte 6-6



La policía neoyorquina ocultó mucho tiempo los datos que esclarecían si Berkowitz era realmente o no el integrante de una secta satánica que mataba por órdenes supremas de alguna fuerza maligna, pero tiempo después, gracias a las investigaciones y publicaciones del periodista Maury Terry, se confirmó la relación que había entre los asesinatos, el satanismo, Berkowitz y otros hombres que pertenecían a la misma secta.

Con 63 años de edad, David Berkowitz continúa en prisión, donde ya sobrevivió a un ataque por parte de otros reclusos que intentaron degollarlo, por lo que el asesino tuvo que someterse a 56 puntadas en el cuello para seguir con vida y poder pagar su eterna condena.

Existen historias inverosímiles que hasta que no conocemos completamente, no logramos entender; al igual que este asesino puede sonreír durante una entrevista mientras habla de sus víctimas, hay o hubo otros criminales que aseguran haber actuado por amor, como la historia de Blanche Monnier: la mujer que sufrió encierro y tortura durante 25 años por amar al hombre equivocado. Por otro lado, es más que impresionante conocer los detalles que conforman el estilo de vida de un grupo de homicidas tan temidos como la Cosa Nostra, quienes utilizan los métodos de asesinato más populares de la mafia más terrorífica del mundo.

The post El asesino serial que causó histeria por matar gente bajo las órdenes de un perro appeared first on Cultura Colectiva.


Fuente: Cultura Colectiva