Todas las enfermedades del colon que aparecen en el colon son conflictos relacionados con la supervivencia: la persona vive situaciones donde se siente acorralada, en un callejón sin salida.

Para poder mantenernos en un perfecto fluir con la vida nuestro organismo ha de mantener el equilibrio entre lo que comemos, lo que asimilamos y lo que eliminamos. El colon es el encargado de soltar y liberar todo lo que ya no nos es de utilidad y básicamente, los conflictos emocionales que dan lugar a las patologías en el colon se relacionan con:

Situaciones vividas como muy malas que, después de “tragadas” y “digeridas”, no conseguimos soltarlas: “no puedo más con esta contrariedad”, “menuda faena me han hecho”, “la mierda me llega hasta el cuello”, “no puedo creer que me hayan traicionado”, “han caído muy bajo, nunca hubiera imaginado que me hicieran esta jugarreta”. Situaciones que vivimos como injustas porque se nos acusa de algo que no hicimos: “yo no hice nada”.

“Estoy harto de que me eches la culpa” 

En el colon se produce una re-absorción del agua contenida en las materias, así como su eliminación y acumulación, el agua tiene que ver con mamá (real o simbólica). Si la patología tiene relación con el proceso de re-absorción buscaremos un resentir de: “quiero recuperar el amor de mi madre”, si es con el de eliminación: “quiero quitarme a mamá de encima”, y si está relacionada con el de acumulación: “necesito más amor de mi madre”.

Situación vivida como “esto es un golpe bajo, no me lo esperaba de ti”, que me lleva inevitablemente a romper una relación con un ser querido, a separarme de alguien que es importante para mí.

ENFERMEDADES COMUNES DEL COLON

Ahora veremos algunas de las enfermedades del colon más comunes en base a los conflictos expuestos:

Cáncer de colon: Aquí se encuentran las “grandes guarradas” que son vividas con miedo y cólera. Vamos a hacer una diferenciación de acuerdo al lugar dónde se localice el tumor.

-Colon ascendente. La guarrada me la hace alguno de mis ascendentes: padre/madre, abuelo/a, jefe, patrón…

-Colon transverso. La guarrada me la hace alguien que está en mi mismo rango: hermano, primo, marido/,mujer, compañeros de trabajo, amigo…

-Colon descendente. La guarrada me la hace alguno de mis descendientes: hijos, sobrinos, empleados…

-Colon sigmoideo. Nos habla de “viejas guarradas”, situaciones acaecidas mucho tiempo atrás, retenidas a causa del miedo que nos da liberarnos de ellas.

-Colon inferior. Este tramo del colon es el único cuyos conflictos son de temática diferente a la de supervivencia: están ligados al territorio. Cuando se vive en femenino se relaciona con un conflicto de identidad: “no sé dónde está mi sitio”, “¿qué estoy haciendo aquí, si realmente no quiero estar?”, “no sé quién soy para mi familia”, “no tengo mi sitio en mi territorio”; en masculino con un conflicto de rencor e injusticia en el territorio, situaciones en las que tengo que “someterme” (ante el jefe, padre, pareja…) a pesar de que siento que me tratan como a una “mierda”.

Estreñimiento: El estreñimiento puede derivarse de dos conflictos:

El primero de ellos es el que tiene que ver con la re-absorción del agua, que ya hemos visto es “querer recuperar el amor de mi madre”.

El segundo se relaciona con el sentimiento de carencia. La persona vive con una gran desconfianza en la vida que hace que día tras día tenga miedo a que le falte o a no tener suficiente (=dinero, amor, estatus, trabajo…). Esto la lleva a “guardar y no soltar” por miedo a perderlo.

Enfermedad de Crohn: Esta enfermedad inflamatoria crónica afecta al último tramo del intestino delgado y parte del grueso. Las situaciones que vive la persona están relacionadas con conflictos de:

“Me es imposible digerir tanta maldad”, “me estoy tragando demasiada porquería familiar”. Estos conflictos se vinculan a “no puedo asimilarlo” más el “miedo a quedarme sin nada” (hay un sentimiento de gran impotencia en relación a carecer de alimento en un contexto de supervivencia extrema).

Tener que callar y tragar las constantes críticas y/o acosos “indigestos” e injustos con el fin de evitar “que las cosas en la familia se pongan peor”.

Pólipos: Por un lado tienen que ver con situaciones que vivimos como “pequeñas guarradas”, y por otra con “agarrarnos a nuestros prejuicios, a pesar de que nos gustaría liberarnos de ellos”. Se ha de trabajar uno a uno, pues cada pólipo corresponde a situaciones diferentes.

Colon irritable: Se trata de “porquerías regulares”, es decir, detrás de una situación viene otra y otra. Suelen ser personas inseguras que viven en un continuo estrés. La sensación que experimentan es de sentirse “manejadas”, de “estar a disposición del otro”.

Divertículos: Pueden darse en una situación en la me siento presionado y de la que deseo escapar, o también algo que vivo como una traición “muy sucia” que es mejor “guardar en casa”.

Megacolon: Aparece cuando “tengo que asimilar lo máximo posible”. En este caso buscamos en el árbol genealógico situaciones de carencia como por ejemplo falta de alimento durante la guerra.

Colitis: Cada vez que sentimos dolor es producto de una alteración en el intestino grueso, ya que el delgado no tiene terminaciones nerviosas. En esta enfermedad hay una inflamación aguda o crónica del colon, lo que nos indica (y esto es importante tenerlo en cuenta) que a nivel psico-emocional la persona ha resuelto su conflicto.

Entre los conflictos que dieron lugar a que nuestra biología responda con una colitis encontramos el de “no poder digerir”, el de mantener una lucha interna entre lo que considero “bueno o malo” para mí, y por último el conflicto de:

“Quiero quitarme a mi madre de encima”.

Hay varios tipos de colitis:

-Colitis crónica. Aparece cuando la persona vive situaciones “indigestas” que resuelve pero que repiten una y otra vez, y también en aquellos casos donde siento que “no quiero ser esto que soy pero no sé como mostrarme de otra manera”.

-Colitis espasmódica. Conflicto de no querer digerir esta “guarrada”, pero “no me queda más remedio… es el jefe”, “como voy a oponerme, le debo obediencia”, “se aprovecha porque es el jefe”.

-Colitis ulcerosa. Tras esta enfermedad está el temor a “que esto sea el fin”, “esto se acaba”, vivido con impotencia y resignación. Puede ir acompañado de síntomas depresivos.

-Colitis hemorrágica. La situación, que se vive con un gran miedo visceral, tiene connotaciones “de traición y de no podérmelo quitar de encima”, “vaya jugarreta que me han hecho”. Como hay sangre hemos de buscar en relación a la familia, siempre real o simbólica, pues sabemos que el inconsciente no distingue entre ambas.

Al final lo mas importante para ti como paciente es que busques el origen, que descubras que te ha llevado a vivir la enfermedad; pues al descubrirlo estarás creando la consciencia necesaria y dar el primer paso para una sanación. 

Autor: Maria Angeles Cámara.

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Fuente: memoria emocional